martes, 14 de abril de 2009

Diario de una ninfomanía





Es una película Española de un Director que representa aquello que mucho de nosotros queremos lograr, avanzar, no llegar a ser directores solo por serlo sino por saber serlo dentro de un proceso, es esa “utopia” que cada vez se ve menos y nos limita a los que no tenemos la oportunidad de empezar desde arriba y es que es sorprendente que cuando buscas a Christian Molina, en paginas como imdb.cm su ficha curricular arroja más obras desde asistente de cámara que como director, envidiable y esperanzador.
Reconozco que no es de las mejores películas que he visto y mas en cierto modo puede ser un guiño a grandes obras como el imperio de los sentidos o la maravillosa Bella de Día de Buñuel, pero aun esta lejana de ser cercana en calidad, pero sin embargo el tratamiento visual del erotismo es impresionante, genera reacciones de trasmisión de energía muy fuertes entre la pantalla y el espectador es como si aquella frase que Valére (Bélen Fabra) nos entrega casi al comenzar el film:
Valére: La energía de mi orgasmo es una pequeña parte de mi que se va y acaba mezclándose con el universo es un viaje sideral que me lleva al infinito
Pero sin duda una de las cosas que mas llama la atención es el tratamiento de la fotografía, una fotografía muy por decirla de alguna forma arquitectónica, llena de espacios que no son simples decorados, cuyos encuadres hablan, comunican muy bien, se expresan son personajes vivos que se hacen notar y que también representan metáforas:
“El amor llena las neveras y la mía esta vacía”

Que frase….


Pd: existen ciertos detalles en los que por hoy no voy a indagar más, como en la construcción de personajes que puede ser un poco estructurada y otras cosas pero bueno…. Rellénenlo ustedes…..

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